Política Del país 2026-01-28T01:31:02+00:00

Especialistas analizan modelo de gobierno de Trump

En el primer año del segundo mandato de Donald Trump, su poder se caracteriza por la presión interna, la confrontación internacional y la creación de conflictos sin resolver. Investigadores de CISAN analizan su impacto en la política interna y exterior de EE. UU., su estrategia en el Ártico y la concentración de poder.


Especialistas analizan un modelo de gobierno que intensifica la confrontación interna y redefine la política exterior de Estados Unidos. En el primer año del segundo mandato de Donald Trump, el ejercicio del poder en Estados Unidos se ha caracterizado por estrategias de presión interna, confrontación internacional y generación constante de conflictos sin resolución, configurando un escenario político distinto al de su primer periodo en la Casa Blanca. Así lo expusieron Silvia Núñez García y Leonardo Curzio Gutiérrez, investigadores del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), durante un análisis académico sobre los alcances y consecuencias del actual gobierno estadounidense. Política exterior: presión, intereses estratégicos y confrontación abierta. Silvia Núñez García explicó que uno de los ejemplos más visibles de esta forma de ejercer el poder es el conflicto en torno a Groenlandia, territorio que el presidente estadounidense ha señalado como necesario para garantizar la seguridad nacional e internacional de Estados Unidos, particularmente por su ubicación estratégica en el Ártico. La investigadora recordó que Estados Unidos mantiene desde hace décadas una presencia militar en Groenlandia, y que el interés por esta región no es exclusivo de Washington, ya que Rusia, China y otras potencias globales también observan el Ártico como un espacio clave para la seguridad y los recursos estratégicos. No obstante, subrayó que la sociedad estadounidense ha manifestado oposición a este tipo de presiones, y aclaró que, aunque el contexto no es comparable con la compra de Alaska, Donald Trump mantiene una estrategia de “encender fuegos” sin apagarlos, como mecanismo de posicionamiento político y mediático. El escenario ártico y sus posibles desenlaces políticos. Por su parte, Leonardo Curzio Gutiérrez señaló que la percepción de un Estados Unidos imperialista y extractivo puede derivar en una reprobación interna significativa, cuyo desenlace podría observarse en el ámbito electoral. De acuerdo con el investigador, el resultado político se definirá en noviembre, con dos posibles escenarios: una victoria demócrata o bien un gobierno de Trump con una mayoría legislativa precaria, lo que obligaría a replantear un modelo distinto de gestión del Ártico y de las relaciones internacionales. Reconcentración del poder y ruptura de equilibrios internos. Durante la mesa “Análisis y perspectivas a un año del segundo periodo de Donald Trump”, realizada en la Sala de Conferencias “Mónica Verea”, y acompañados por el director del CISAN, Juan Carlos Barrón Pastor; y el investigador Oliver Santín Peña; Curzio Gutiérrez advirtió que las acciones del mandatario han propiciado una reconcentración del Poder Ejecutivo, alterando los equilibrios tradicionales del sistema político estadounidense. El especialista, doctor en Geografía e Historia, detalló que mientras en su primer periodo Trump firmó 217 órdenes ejecutivas en cuatro años, tan solo en 2025 ha emitido 224, varias de ellas con impacto directo en la relación bilateral con México. Este uso intensivo de decretos, explicó, evidencia una marginación del Congreso estadounidense, así como una utilización del poder presidencial para presionar a instituciones autónomas, como la Reserva Federal, y para acosar a críticos políticos, entre ellos John Bolton. Diplomacia erosionada y ejercicio del poder por intimidación. En el ámbito internacional, Curzio Gutiérrez sostuvo que Donald Trump ha contribuido al desmantelamiento del sistema de comercio mundial, al romper con el principio de predictibilidad que rige las relaciones económicas y diplomáticas. Añadió que la arrogancia sustituye a las prácticas diplomáticas tradicionales, y que el mandatario ha estudiado con precisión el alcance de su poder, utilizando la humillación como herramienta política. A diferencia de su primer periodo, afirmó, Trump se presenta ahora como un actor más inquietante, con una estrategia que recalibra las relaciones con sus socios internacionales y apuesta por el sometimiento, más que por la negociación. Oposición política, resistencia social y nuevas formas de organización. Desde la perspectiva de Silvia Núñez García, el “ruido” político generado por Trump sigue diversos objetivos, entre ellos debilitar a sus opositores demócratas, concentrar la atención pública y reposicionarse dentro del debate nacional. La investigadora del área de Estudios Sociales y Culturales del CISAN sostuvo que Donald Trump representa una expresión avanzada de la convergencia entre poder político y poder económico, visibilizando a las élites más ricas y sus aspiraciones políticas, de una manera inédita en generaciones previas. La exdirectora de la sede de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Los Ángeles recordó la emergencia de movimientos como “Indivisible”, cuyo lema “In America, we don’t do kings” refleja una oposición al autoritarismo y nuevas formas de organización social, principalmente vinculadas al Partido Demócrata. Estos grupos, explicó, evitan la confrontación frontal con el trumpismo, optando por acciones en redes sociales, movilizaciones callejeras, donaciones, procesos de reeducación política y diálogo comunitario, incluso en entornos familiares y personales.