El presidente de EE. UU. Donald Trump recibirá al presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, en su residencia de Mar‑a‑Lago, en Florida. Esta reunión representa un paso crucial para terminar la guerra con Rusia. Ambas partes buscan compromisos, pero muchos detalles siguen sin aclararse.
En las negociaciones se discutieron cuestiones clave, como la posibilidad de congelar la línea del frente y alcanzar un consenso estratégico. La propuesta incluye mantener las posiciones actuales del frente. Rusia rechaza las exigencias de retirada total de tropas y el compromiso de no unirse a la OTAN.
"Se pueden decidir muchas cosas antes de Año Nuevo", dijo el presidente ucraniano.
El nuevo borrador difiere de los anteriores al omitir dos condiciones que Moscú considera innegociables. Estas son la retirada total de las tropas de Donbás y el compromiso formal de Ucrania de no entrar a la OTAN. Esto puede permitir un enfoque más flexible, pero genera preocupaciones entre los aliados europeos.
Mientras el optimismo crece en Mar‑a‑Lago, los aliados europeos de la OTAN observan la reunión con recelo, temiendo que un acuerdo bilateral pueda obstaculizar la coordinación del apoyo internacional.