En el último episodio de su podcast "I.M.O.", la ex Primera Dama Michelle Obama reveló que no siempre fue la madre paciente que el público imagina. Habló de las dificultades de criar a dos hijas mientras su esposo, el ex presidente Barack Obama, estaba a menudo fuera por compromisos oficiales.
"Cuando Malia tenía siete años y Sasha tres, seguía intentando hacerlas dormir", recordó Michelle. "Intentaba constantemente convencerlas de duchar, pero no escuchaban."
En una noche particularmente difícil, gritó con frustración: "Nadie me escucha, y estoy cansada de ser su mamá." Este momento le hizo comprender más profundamente las distintas personalidades de sus hijas.
"Malia dijo: 'No, mamá, no puedo hacerlo sin ti'," añadió, sintiendo un alivio de que su presencia era necesaria. "Sasha simplemente se sentó en el suelo observando todo, luego tomó su manta y volvió a ver la televisión como si dijera: 'Gracias a Dios'" — concluyó la historia.