Salud Política Local 2026-02-04T22:12:24+00:00

Mayo Clinic identifica predisposición genética ante la quimioterapia por metástasis hepáticas colorrectales

Un estudio de Mayo Clinic revela que una variante genética específica, PNPLA3, aumenta significativamente el riesgo de daño hepático grave en pacientes con cáncer colorrectal después de la quimioterapia. Este hallazgo permite estrategias de tratamiento personalizadas para mejorar la atención al paciente y minimizar los efectos adversos.


Mayo Clinic identifica predisposición genética ante la quimioterapia por metástasis hepáticas colorrectales

Un estudio internacional dirigido por investigadores de Mayo Clinic ha identificado un factor genético que puede explicar por qué algunos pacientes con cáncer colorrectal que se ha propagado al hígado presentan daños hepáticos más graves después de la quimioterapia. Para pacientes con metástasis hepáticas colorrectales, la cirugía ofrece la mejor oportunidad de supervivencia a largo plazo. Para mejorar los resultados, muchos pacientes reciben quimioterapia antes de la cirugía. Aunque este enfoque puede reducir los tumores y hacerlos más operables, un posible efecto secundario es la lesión hepática. Los investigadores analizaron pruebas de salud del hígado para comprobar cómo la quimioterapia afectaba la función hepática y marcadores genéticos que ya estaban relacionados con enfermedades hepáticas en otros contextos. Descubrieron que una variante específica del gen PNPLA3, conocida por afectar el metabolismo de la grasa en el hígado, estaba fuertemente asociada a la lesión hepática después de la quimioterapia. Los pacientes con dos copias de esta variante eran especialmente vulnerables, y todos ellos desarrollaron signos de lesión hepática significativa tras la quimioterapia. Según el Dr. Starlinger, la variante PNPLA3 es común en todo el mundo, pero su prevalencia varía según la población. Por ejemplo, en Japón, la mutación está presente en más del 41% de la población. Estos descubrimientos sugieren que un análisis de sangre para comprobar la presencia de la variante PNPLA3, junto con el monitoreo de la salud del hígado, puede ayudar a los médicos a identificar a los pacientes con mayor riesgo de sufrir daños hepáticos a causa de la quimioterapia. «Estos descubrimientos nos ofrecen una visión de cómo podemos ajustar las estrategias de tratamiento para manejar mejor la atención de los pacientes diagnosticados con metástasis hepáticas colorrectales, al tiempo que evitamos posiblemente un efecto secundario negativo de la quimioterapia,» dice el Dr. Starlinger. «La quimioterapia puede seguir siendo una opción de tratamiento adecuada; con esta información, podemos personalizar el tratamiento para cada paciente, por ejemplo, ajustando la quimioterapia o permitiendo más tiempo para que el hígado se recupere antes de la cirugía.»