El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió a una audiencia en la Corte Suprema para defender una controvertida política migratoria, un hecho sin precedentes para un mandatario en funciones. La audiencia analizó la legalidad de una directiva firmada por Trump que busca limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento, una medida central en su enfoque de línea dura en materia migratoria. Durante la sesión, que se prolongó por más de dos horas, los magistrados expresaron escepticismo sobre la constitucionalidad de la política impulsada por el mandatario. Trump permaneció en la sala poco más de una hora y media, sentado junto a funcionarios de su administración. La visita de Trump se desarrolló en medio de protestas frente al tribunal, donde manifestantes expresaron su rechazo a la política migratoria y a su administración. Se prevé que la Corte Suprema emita su fallo hacia finales de junio, en un caso que podría redefinir el alcance del derecho a la ciudadanía en los Estados Unidos.
Trump asiste a la Corte Suprema para defender política migratoria
El presidente Donald Trump defendió ante la Corte Suprema su directiva para limitar la ciudadanía por nacimiento. Fue la primera vez que un presidente en funciones argumenta oralmente ante el máximo tribunal, donde los jueces dudaron de su constitucionalidad.