Salud Economía Del país 2026-01-10T13:06:58+00:00

Estados Unidos reforma la pirámide alimentaria hacia una nutrición natural

El gobierno de Estados Unidos ha reformado sus pautas dietéticas, aumentando la ingesta diaria recomendada de proteínas y promoviendo productos lácteos enteros en lugar de opciones desnatadas. La nueva pirámide alimentaria prioriza los alimentos naturales y advierte sobre los peligros de los productos ultraprocesados.


Estados Unidos reforma la pirámide alimentaria hacia una nutrición natural

Esta actualización se alinea con las recomendaciones de la nutricionista Adriana Martín, quien ha enfatizado la importancia de retornar a hábitos de alimentación basados en productos naturales y menos procesados. El gobierno de Estados Unidos anunció la reforma oficial de su pirámide alimentaria mediante la publicación de una nueva guía nutricional. La experta Adriana Martín, reconocida por su labor en medios de comunicación, señaló que la nueva estructura responde a la necesidad de implementar lo que denomina la dieta del Creador. Este cambio implica un incremento en la porción diaria de proteínas y fomenta el consumo de productos lácteos en su versión entera, alejándose de las versiones bajas en grasa que se sugerían previamente. En cuanto a las alternativas para dietas vegetarianas o veganas, Martín explicó en una intervención televisiva que es fundamental consumir una amplia variedad de legumbres y granos de distintos colores. La especialista subrayó que cualquier producto que no sea natural y resulte de un procesamiento humano debe ser ingerido con precaución, destacando que la nutrición debe enfocarse en lo milenario y esencial. La nueva pirámide alimentaria invierte el orden de las recomendaciones anteriores. Con este cambio, el sistema nutricional estadounidense busca reducir la dependencia de los productos empaquetados y promover un estilo de vida más saludable. En la sección superior se sitúan ahora la carne, el queso y los lácteos, seguidos por una base sólida de frutas y verduras. La guía reformada establece una alerta clara contra los alimentos ultraprocesados.