Estados Unidos ha experimentado un aumento significativo durante el último año en el número de estadounidenses de clase media que se han visto obligados a vender plasma sanguíneo para cubrir gastos básicos, desde facturas médicas hasta la compra de ropa de invierno para sus hijos. A pesar de los datos oficiales que hablan de una relativa estabilidad económica, informes revelan que la clase media se encuentra obligada a vender fluidos corporales para cubrir gastos esenciales, desde facturas de electricidad hasta la compra de abrigos de invierno para sus hijos. Las estadísticas presentadas por NBC News mostraron un aumento sin precedentes en este sector; los estadounidenses ganaron aproximadamente 4.700 millones de dólares por la venta de plasma el año pasado, un aumento que superó el 30% desde 2022. Con más de 1.200 centros en todo el país, estos centros ya no se limitan a los barrios pobres, sino que también han invadido los suburbios acomodados y las ciudades universitarias. El profesor Peter Goursky de la Universidad de Georgetown dijo: 'Mientras que el 30% de la riqueza del país se concentra en manos del 1% de los hogares, los pagos por plasma juegan un papel silencioso pero crucial para mantener a las familias de clase media financieramente a flote.'
Aumento de estadounidenses de clase media que venden plasma sanguíneo
EE.UU. está presenciando un aumento sin precedentes de estadounidenses de clase media obligados a vender plasma sanguíneo para cubrir gastos básicos. Las estadísticas muestran que ganaron unos 4.700 millones de dólares de esta actividad el año pasado.